5 Consejos para elegir bien tus zapatillas de running.

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Si quieres evitar ampollas, esguinces y otras lesiones, es mejor que te equipes con un par bien adaptado a tus pies!

 

1. Presta atención a tu talla.

Cuando corres, tu pie resbala hacia adelante varios milímetros, incluso un centímetro. Cuando te pruebes un par de zapatillas, asegúrate de que los dedos no toquen la punta… ¡a riesgo de que se formen ampollas y uñas negras!

Deja un centímetro entre los dedos y la punta de la zapatilla. Las zapatillas de running deben ser pues una talla superior que el calzado de ciudad.

 

2. ¡Tu peso cuenta!

No se elige el mismo modelo de zapatillas si uno pesa 60 o 90 kg. Si pesas más de 80 kg, concede prioridad a la amortiguación, y opta por una entresuela de espuma más dura así como por una tecnología de amortiguación adicional en el talón y en la puntera.

 

3. ¿Carretera o caminos? 

Tu zapatilla debe estar adaptada a la superficie de práctica. Para carretera opta por una buena amortiguación, ya que es en ese terreno donde las zapatillas se desgastan más. Si corres por caminos, elige una buena sujeción del pie y una suela con relieve de tacos, adaptada a los obstáculos naturales.

 

4. ¡Elige tus zapatillas al final del día!

Durante el esfuerzo el pie se hincha y, pasados de 30 a 45 minutos de carrera, tiende a apelmazarse. Compra mejor tus zapatillas por la tarde, cuando los pies están hinchados.

 

5. ¿Cuándo renovar las zapatillas?

No esperes a sufrir una lesión para cambiar de zapatillas de running. Las de suela espesa te permitirán hacer entre 1. 500 y 2.000 kilómetros. Para los pares más ligeros, calcula 500 kilómetros como máximo (modelo específico para la competición).

 

¡Buena carrera!

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