Aprende a administrar mejor tus esfuerzos

(1)


La capacidad para correr de manera constante a lo largo de una prueba cronometrada se desarrolla con el entrenamiento. Kalenji te da algunas claves para que aprendas a administrar mejor tu esfuerzo y para que te conviertas así en un corredor mejor y más regular.

 

Sé constante con el entrenamiento

¡Nadie dijo que sería fácil!Sobre todo si quieres progresar y que tu práctica deportiva sea de larga duración. Cada vez son más los corredores que se pasan a las competiciones. 10 km, medias maratones, maratones: cada uno tiene su distancia y su nivel...

Colgarse un dorsal es un gesto potente que debe ir precedido de un periodo de entrenamiento. No es necesario – aunque sí recomendable – seguir un plan muy preciso. Pero sí que lo es, como mínimo, demostrar regularidad.Correr tres veces por semana te permitirá progresar de manera regular. Sobre todo, si el entrenamiento respeta unos puntos básicos: sesión de resistencia, sesión fraccionada (en pista o fuera de pista), sesión en el umbral.

 

Conoce bien tu velocidad y sus límites

Una buena gestión del esfuerzo pasa siempre por un trabajo meticuloso de la velocidad, que será la que mantengas el día de la competición. Tienes que ser capaz de correr a ese ritmo de manera relativamente precisa.

Si preparas una media maratón o una maratón, es aconsejable que te entrenes de manera más dinámica, es decir a un paso más sostenido. La velocidad tipo te tiene que parecer cómoda. Si te cuesta mantenerla en una sesión de menos de una hora, sé más modesto y ve a un ritmo más lento.

Saber administrar el esfuerzo consiste sobre todo en conocer los propios límites. Cuanto más equilibrado y regular sea tu esfuerzo, más consciente serás de lo que realmente eres capaz de hacer.

 

Trabaja el aspecto mental

El deporte de competición, e incluso a nivel de aficionado, es una máquina increíble de creación de emociones. Pero la subida de adrenalina de un día no puede suplir ciertas debilidades. Físicas y mentales...

Hay que ser sincero con el esfuerzo - sin tener que llegar necesariamente al límite de tus posibilidades de ese día: ¡ese es el punto de partida de una buena gestión de la distancia elegida!El entrenamiento debe ser coherente con el objetivo fijado, lo que tiene la doble virtud de mejorar el nivel global y de blindar el aspecto mental. El corredor se siente más fuerte cuando ha trabajado bien. El resto, es decir la capacidad de superarse - e incluso de sublimarse - depende de una sola palabra: ¡motivación!

 

Ten una táctica de carrera

Tú eres el arquitecto de tu esfuerzo futuro. Así que dibújate un plano. Desde los cimientos hasta lo más alto del edificio.Ten en cuenta la topografía del recorrido, tu verdadero nivel de forma e incluso las condiciones meteorológicas.

Siempre es preferible prever unos tiempos de paso que se tienen que respetar de manera relativamente escrupulosa. Sobre todo al principio de la carrera, cuando la excitación puede ser una mala consejera. Saber gestionar consiste en primer lugar en cuidar la propia montura. Y refrenar la energía de los primeros kilómetros.

Piensa en la distancia completa teniendo en cuenta las dificultades que podrás encontrarte si te has pasado de ambicioso. Pero sé ambicioso. Correr es siempre una aventura formidable cuando se alcanzan los límites respetando por completo la propia integridad física...

 

Buena carrera !
 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuar
IR ARRIBA