Hacer turismo corriendo: el sightjogging

Pide consejo a los locales

¡Las guías turísticas no lo dicen todo! Es incluso raro que tengan en cuenta las especificidades del «sightjogging», esa manera deportiva y ecológica de visitar una ciudad con la única fuerza de las piernas. Para evitar perderse algunas maravillas y repetir durante varios días (seguidos) los mismos tramos de asfalto, es necesario hacer una lista – obviamente, no exhaustiva – de los lugares prioritarios a visitar y dibujar los recorridos con colores diferentes sobre un plano.

Evidentemente, es muy acertado dedicar la parte más importante a los espacios verdes, que pueden ser la ocasión perfecta para realizar las fases de running más activas, en vez de hacerlas en el corazón de una aglomeración urbana, y preguntar a los corredores locales – que nos encontremos durante una salida – por los tramos que permiten correr de verdad mientras hacemos turismo.

 

Tráfico de vehículos: hay que ir con cuidado

Correr en un entorno urbano exige ir atento todo el rato. Sobre todo, si visitamos una ciudad e ignoramos algunas particularidades de los automovilistas (y también los motociclistas y ciclistas) locales. Por lo tanto, hay que:

- Respetar de manera escrupulosa el código del peatón. Nunca (NUNCA) saltarse un semáforo en rojo y correr siempre por las aceras.

- Escuchar el entorno bajando para ello el volumen del mp3. No hay que olvidar: una ciudad se visita también descubriendo los ruidos que la caracterizan…

- Obedecer los requerimientos de las autoridades – incluso aunque parezcan extraños o fuera de lugar.

 

Vestir de manera adecuada en todo momento

Corresponde a cada una y cada uno decidir en conciencia la ropa de running que conviene llevar para un footing urbano.Sin embargo, hay dos reglas que siempre hay que respetar:

- Evitar entrar a un lugar de culto con unas ropas que podrían considerarse chocantes. Es recomendable llevar anudada una cazadora/chaqueta a la cintura (para taparse los brazos y los hombros) y evitar los shorts si queremos, por ejemplo, visitar una iglesia.

- No imponer nuestro sudor a los visitantes de un museo o de una atracción turística frecuentada por familias. Esperar unos minutos hasta dejar de sudar.

 

Elogio del sentido común

La visita de una ciudad mientras corremos puede a veces tener un giro inesperado. Es preferible informarse sobre las condiciones meteorológicas para evitar tener que enfrentarse a una tormenta con ropa de verano. También es muy sensato ir con un billete de metro y con dinero para comprar una botella de agua o un plátano en una tienda, o también para coger un taxi con el que volver al hotel. No hay que olvidar:

- Si no se tiene un sentido de la orientación infalible, es posible perderse. En este caso hay que plantearse volver al punto de partida usando un medio de transporte que no sean las propias piernas.
- No correr de noche en una ciudad desconocida sin informarse previamente de los posibles peligros. Y equiparse con una linterna frontal.

 

El «sightjogging» debe concebirse ante todo de manera divertida y con imaginación. Más allá de las precauciones a tener en cuenta, lo que prima es el placer de correr y descubrir una ciudad. ¡Así que lánzate y regala auténticas sorpresas a tus piernas y a tus ojos!

 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuar
IR ARRIBA