3 buenas pistas para correr respetando el medio ambiente (de verdad)


Todos los corredores o ultramaratonianos reivindican la práctica respetuosa del running. Pero si nos fijamos en ellos con más atención, algunos comportamientos pueden plantear (ciertas) dudas. Correr respetando el medio ambiente: tres buenas pistas…

 

1. No tirar nada (¡nada de nada!)

¿Has tirado algo? Seguro. Todos los corredores –en algún momento (sin darse cuenta)– han contaminado el espacio público con un pañuelo de papel o un envoltorio. Ni siquiera los senderos de montaña más frecuentados por los practicantes de trail se salvan de ello. Hasta el punto de que los organizadores de carreras tienen que «limpiar» los senderos después de las pruebas…

 

Durante el entrenamiento:

- Guarda en el bolsillo los geles de esfuerzo vacíos, así como las pieles de plátano o los envoltorios de frutos secos o tabletas de chocolate, no te deshagas de ellos en la montaña.

En competición:

- Los organizadores de las pruebas multitudinarias (como los 10 km,medias-maratones o maratones urbanas) prevén zonas de «residuos» después de los avituallamientos. Desecha en estas zonas las botellas de plástico, los vasos y objetos varios. Poco importa si quieres lograr un récord personal y no quieres perder ni un valioso segundo, piensa en facilitar la tarea de los voluntarios y evita dejar un rastro de basura por el camino…

 

2. No uses el coche (ni cualquier otro vehículo motorizado)…

Todavía son muchos (demasiados) los corredores que utilizan el coche (o la moto) para ir a correr. Creen que el cerebro puede tolerar esfuerzos importantes durante una sesión de entrenamiento, pero se rinden ante cualquier posibilidad de relegar el vehículo (por no hablar del transporte público) antes o después de la salida prevista.

 

Durante el entrenamiento:

La bicicleta suele ser la mejor opción para ser puntual y quedar con los compañeros a la hora prevista sin arriesgarse a quedar atrapado en un atasco.

- ¿Por qué no salir de casa corriendo? Así ya calientas respetando el medio ambiente antes de empezar la sesión de entrenamiento en grupo. Correr antes de correr es una opción inteligente de aumentar el kilometraje semanal y preparar el organismo para un esfuerzo fraccionado.

En competición:

No creas que las grandes competiciones urbanas (como la maratón de Nueva York) tienen un impacto ecológico superior. Más bien al contrario. Las estructuras de recepción de los corredores están adecuadas, los voluntarios no se desplazan y el transporte público ofrece una buena alternativa a los desplazamientos en vehículos particulares.

 

3. Reciclar (sin esperar al último minuto)

¿Cuántas camisetas, polares, cortavientos, pantalones cortos, mallas y, evidentemente, zapatillas, se acumulan en tu armario con el paso de los años? Pocas veces, demasiado pocas, limpiamos el armario y llevamos la ropa a las colectas que organizan las asociaciones, e incluso los organizadores de las carreras.

Todos los corredores deberían marcarse como obligación hacer una selección (al menos una vez al año) de la ropa de running. Plantéate esta pregunta con cada prenda (¡y sí, los calcetines también cuentan!) o con las zapatillas que tengas entre las manos: ¿me las he puesto durante los últimos doce meses? Si la respuesta es negativa, pon la prenda directamente en la caja para reciclar, no esperes a que las polillas, o simplemente el polvo, hagan que una prenda en buen estado acabe en la basura.

 

Si queremos que la práctica del running respete el medio ambiente, tenemos que animar a los organizadores que luchan por reducir el impacto de la carrera. Y preferir las etiquetas «verde» o «residuo cero».

 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuar
IR ARRIBA