¿Cómo elegir un plan de entrenamiento?

Correr es una de las actividades más universales,pero en el momento de empezar con la práctica del running se plantean muchas preguntas:¿cuánto tiempo puedo correr?¿cuántas veces por semana y a qué velocidad?

Para acompañarte en tus inicios lo mejor es seguir un plan de entrenamiento, es decir, una planificación que encaje con tus ganas, tus necesidades, pero también con tus posibilidades, ya sean físicas o prácticas.

Existen muchos y distintos planes, más o menos largos, más o menos técnicos, etc.Entonces, ¿cómo lo elijo?

 

¿Cuál es tu nivel de partida?

Lo primero que hay que hacer es evaluar tu nivel de partida. De hecho, si nunca has corrido resulta difícil llegar a correr una hora seguida en tan solo 4 semanas y en 2 sesiones por semana.

Por eso hay que prestar atención y ser realista, para que el plan que te propongas sea el adecuado a tus capacidades actuales. Eso no significa que nunca vayas a ser capaz de correr una hora sin parar, lo lograrás, pero no de inmediato.

 

¿Cuánto tiempo le puedes dedicar?

Saber el tiempo que puedes dedicar a la práctica es un elemento esencial. La buena predisposición hacia tu nueva actividad afectará automáticamente a tu vida familiar, social o profesional.

No hay que querer hacer demasiado y enseguida. Ante la duda, es preferible elegir un plan de 2 sesiones a la semana que uno de 3.

 

¿Cuál es tu objetivo a corto plazo?

Para lograr correr una hora sin pausa deberás pasar por fases intermedias, como correr 30 minutos sin parar, luego 45 minutos, hasta llegar a una hora.

No todo el mundo tiene las mismas capacidades físicas y algunos lo lograrán con mayor rapidez que otros.Pero al final el resultado es lo que cuenta y da igual el tiempo invertido para alcanzar tu objetivo.

Además, es preferible que sigas un plan que esté un poco por debajo de tu potencial y que logres tu objetivo, a querer quemar etapas para alcanzar la cima con mayor rapidez y terminar agotado física y mentalmente.

 

…y ¿a medio plazo?

Una vez logres tu objetivo, lo más probable es que quieras seguir un plan más ambicioso. Las personas que hoy en día son capaces de terminar maratones, al principio eran incapaces de correr 42 km o incluso una hora.

Muchos de los atletas que actualmente vemos en las primeras posiciones, empezaron a correr simplemente para perder peso o dejar de fumar. Descubrieron que tenían cualidades deportivas escondidas y trabajaron duro hasta convertirse en deportistas. Esto es lo que hace más grande nuestro deporte:todo el mundo (sin problemas de salud) puede practicarlo con un límite superior desconocido.

 

"A camino largo, paso corto"

Para los principiantes, a menudo no correr a un buen ritmo es sinónimo de fracaso.Recuerda este refrán:"A camino largo, paso corto".La mayoría de los planes se basan en los porcentajes de frecuencia cardiaca.El pulsómetro es una herramienta muy fiable para aprender a correr con la intensidad adecuada.Si no te interesa usar uno, también puedes basarte en tus sensaciones.Por ejemplo, a un ritmo de resistencia debes ser capaz de mantener una conversación casi normal mientras corres.

Para terminar, antes de elegir plantéate, con total sinceridad, estás cuatro preguntas:

- ¿De cuánto tiempo dispongo?

- ¿Cuál es mi nivel de partida?

- ¿Cuál es mi objetivo a corto plazo?

- ¿Y mi objetivo a medio plazo?

Gracias a este obligado ejercicio de reflexión nada podrá impedir que consigas lograr tus objetivos y convencer a aquellos que, sin decírtelo, dudaban de tus capacidades.

 

¡Buen entrenamiento!

 

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