D-14: cómo afrontar la fase antes de la competición

¡No es cosa fácil vivir en armonía a lo largo de las dos semanas que preceden una carrera cronometrada! Sin embargo, unas prioridades se imponen para llegar el Día D al nivel más alto de su forma física…

 

> Hora de recuperar

El trabajo ya está hecho. Durante semanas, e incluso meses, has seguido un plan de entrenamiento para estar listo el Día D. La fecha se acerca. Quizás consideras que todavía se imponen unos ajustes de última hora. Puede incluso que tengas ganas de probar de lo que eres capaz acumulando kilómetros. Mala idea. ¡Ha llegado la hora de quedarse quieto!

Tienes que dar prioridad a otras necesidades que la carrera a pie. Disfruta de momentos de ocio y de relajación. Tu cuerpo te habla. ¡Escúchalo! Cuida tu descanso evitando, al ser posible, levantarte demasiado tarde ya que eso podría perturbar tus ciclos. El día de la carrera, tendrás que levantarte temprano…

 

> Privilegiando las sensaciones

¡Olvida la teoría! Ponte en la piel de un concertista la víspera del recital más importante de su carrera. El esfuerzo que se aproxima ha sido objeto de muchos ensayos. Por consiguiente es inútil realizar gamas y correr kilómetros superfluos.

Unos imperativos:

- Correr con el corazón ligero. Es muy probable que nunca hayas tenido una mejor condición física. Imprégnate del orgullo de haber ido hasta el final de tu plan de entrenamiento sin haberte lesionado y sin haber bajado los brazos.

- Correr al ritmo adecuado. Adopta, después de un calentamiento, el ritmo que mantendrás a lo largo de la competición que se aproxima. Verifica en un recorrido marcado que la velocidad determinada es la correcta y que tus sensaciones son buenas.

- Correr de manera tónica. Una buena idea, durante la semana que precede el Día D, es realizar una o dos sesiones de 30-30 - es decir 30 segundos rápidos seguidos de 30 segundos de recuperación al trote ligero. Calienta bien antes para evitar las lesiones.

 

> Y la dietética

Ocurre que la inminencia de una prueba cronometrada sea fuente de ansiedad y que tu digestión se vea afectada a lo largo de los días anteriores a la salida. Por eso es importante no cambiar tus hábitos alimentarios. Tienes que estar dispuesto a sacrificarte y no probar ciertas especialidades locales durante tus viajes al extranjero.

A partir del jueves, concéntrate en los azúcares lentos (pasta, arroz…) para almacenar la máxima cantidad de glicógeno, el carburante del esfuerzo, en tus músculos y en tu hígado. Come a horas fijas.

Cuidado con la hidratación, bebe con frecuencia. Evita las bebidas con alcohol.

 

> Validar una táctica de carrera

Los corredores experimentados pensarán ante todo en un objetivo cronométrico y se aprenderán de memoria sus tiempos de paso por tramo de cinco kilómetros para verificar si están manteniendo el buen ritmo. Cuidado con no ser excesivamente ambicioso. Es importante, antes de validar una táctica de carrera, tener siempre en cuenta los resultados anteriores y la calidad del entrenamiento que se ha efectuado.

Los corredores novatos o principiantes sobre la distancia de la prueba tan solo tendrán un objetivo: llegar a la meta. Solo se preocuparán por aportar todos sus esfuerzos sin salirse nunca de una cierta zona de confort a nivel cardiovascular. Dicho de otra manera, deben evitar alcanzar el punto de un sofoco pronunciado.

Las dos semanas que preceden una competición deben dedicarse con prioridad a la recuperación. En ese momento es cuando también surge la necesidad de validar cada detalle logístico (transporte, equipamiento…).

 

¡Buena carrera !

 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuar
IR ARRIBA