¡Sí a las Fiestas! Y sí al running…


¿Ofrecete otras sensaciones ...

El periodo de fiestas se asocia a veces a los deportes de deslizamiento o, más en general, a las prácticas deportivas alejadas del típico entrenamiento de running. Y es que es lógico aprovechar estos momentos de descanso para ponerse en movimiento. Sobre todo si se trata de realizar actividades de resistencia emparentadas con el running.
Natación, esquí de fondo, esquí de travesía con pieles de foca, BTT: hay tantas maneras divertidas de entrenarse, y también de "estar de fiesta" y cambiar de chip. Sin embargo, cuidado con los deportes de riesgo. Sí, el esquí alpino es uno de ellos: ¡una ruptura del ligamento cruzado es mucho más grave para un corredor que una simple inflamación del tendón de Aquiles!

 

Cambia constantemente de recorrido y de ritmo

Nadie te mira. Así que deja de sentirte culpable si tu programa habitual de entrenamiento te parece demasiado rígido durante las fiestas de fin de año. Sal a la aventura y adéntrate en nuevos territorios. En la ciudad o por el campo, por el asfalto o por senderos de tierra: date el gusto de correr por caminos no asfaltados para oxigenar mejor las piernas y el cerebro.
Pero, atención, no caigas en un ritmo monótono. Correr sólo es divertido si se cambia a menudo de ritmo. Es inútil ir mirando el cronómetro para disfrutar. Lo mejor es dejarse llevar por las sensaciones y por el deseo de forzar (o no) la máquina. De todos modos, aumentar el ritmo cardíaco es una manera sana de recordar que las fiestas no duran siempre.

 

Incitar a la práctica

Es muy probable que durante las fiestas, en alguna celebración familiar o en una reunión entre amigos, te pregunten por el tipo de deporte que practicas. No lo dudes y anima a los escépticos para que se atrevan a probar el running, e incluso ofrécete de guía durante unos kilómetros.
No intentes alardear. Adapta tu ritmo al de la persona o grupo con el que corres. Mantén el contacto de manera permanente e intenta no forzarlos ni llevarlos al límite. Si notas que necesitan ir andando, ponte tú también a andar. Sólo hay dos cosas importantes: el placer de estar en movimiento y compartir…

 

¡No te saltes tus sesiones más de una vez a la semana!

¿Qué hay que hacer los días realmente fríos en los que no te puedes despegar del edredón? ¡Quedarte en casa calentito, por supuesto! Pero atención, no te saltes demasiadas sesiones de entrenamiento. Hacerlo una vez por semana (fuera del periodo de descanso invernal) es un buen nivel de tolerancia.

Y un consejo, quizá el último del año: haz todo lo posible por sudar al menos una vez al día. Sudar la camiseta es siempre la mejor manera de demostrar(se), aunque sea jugando a fútbol en el garaje con los sobrinos, que el cuerpo nos sigue o que manda, o las dos cosas. Y que pronto llegue de nuevo la hora del entrenamiento (más) en serio…

Se pueden celebrar las fiestas de fin de año manteniendo un mínimo de actividad física. La únicas prioridades son: disfrutar corriendo y practicar, siempre que sea posible, otras disciplinas deportivas.

 

¡Buena carrera !

 

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