Triatlón: ¿cómo abordar la parte de running?

 

La parte a pie es la última prueba del triatlón y determina tu clasificación final. Los triatletas que tienen en esta especialidad su punto fuerte abordan estos kilómetros con el objetivo de adelantar al máximo de competidores. Y los otros intentan simplemente "limitar los daños". Sin embargo, aunque seas un as del running, debes tener en cuenta algunas directrices para superar con éxito tu remontada fantástica.

 

La transición de la bicicleta al running

Los primeros metros pueden provocar la sensación de tener las "piernas pesadas". En la prueba ciclista se recurre básicamente a los cuádriceps y al bajar de la bicicleta la sensación suele ser extraña para los principiantes. Asegúrate también previamente de haber elegido bien la bicicleta de carretera.  Por último, para minimizar esta sensación, lo mejor es optar por un desarrollo más fácil al final de la prueba ciclista: apuesta por la frecuencia más que por la potencia en los kilómetros finales, para preparar los músculos y que entren en acción sin problemas cuando estés en el suelo.

 

Empezar bien la parte de running

En general suele ser agradable empezar la parte a pie alrededor de la zona de aparcamiento de las bicicletas. El público que se suele agrupar en esta zona nos da alas. Y si el running es un punto fuerte, la tentación de empezar demasiado rápido es muy grande... Así que cuidado, porque tras un centenar de metros el corredor se encuentra solo sobre el asfalto con la única compañía de los otros competidores... Así que es preferible partir de una buena base, pero sin forzar inútilmente. Ganar algunos segundos en la salida, corriendo por encima de tu nivel suele conllevar la pérdida de algunos minutos en el resto de la prueba.

 

¿Cuál es el equipo ideal?

El triatlón es un encadenamiento de 3 disciplinas, pero al final hay una cuarta disciplina que se repite dos veces: las dos transiciones. La primera entre la natación y el ciclismo, y la segunda entre el ciclismo y el running. Y se puede perder muchísimo tiempo en ellas... Así que es muy importante encontrar un buen equilibrio entre comodidad y rapidez. Cuanto más corta sea la distancia, más hay que apostar por la rapidez. Evidentemente en un Ironman, se suele recomendar ponerse calcetines. En cambio, en una carrera de 10 km o menos, ¡puedes correr sin calcetines! Por ello es importante que te pruebes tus zapatillas de running sin los calcetines para evitar sorpresas desagradables. Añade también unos cordones elásticos, ya que te permitirán ponerte más fácilmente las zapatillas y te asegurarán una buena sujeción a lo largo de toda la carrera.

 

La alimentación...

Como el running es la última parte del triatlón, es muy habitual ver a numerosos participantes estirados al borde de la carretera debido a los calambres. Un valioso consejo para los triatletas: ¡hay que beber! Para descubrir todos los detalles sobre las buenas prácticas, triatlón nutrición: parte de running. Se recomienda beber en la bicicleta a pequeños sorbos cada diez minutos y aprovechar cada avituallamiento. Y atención, el triatlón es un deporte limpio. Así que hay que tirar los vasos en las papeleras previstas al efecto, o te sancionarán. Los árbitros vigilan escrupulosamente este punto del reglamento.

 

Con estos pequeños trucos, podrás sacar el máximo partido a tu potencial en la prueba a pie. La línea de meta está a la vista, así que solo te queda disfrutar de los últimos metros bajo los aplausos del público !

 

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