Trucos para organizar tu primer año de running


Aviso para los corredores principiantes:para la práctica regular de running es necesario organizarse. Lo más importante es disfrutar, tanto si se trata de progresar en kilómetros recorridos como para saber escuchar al cuerpo.¡El objetivo es mejorar!

 

Precauciones a tener en cuenta

Por supuesto que no pretendes correr una maratón ya en tu primer año, pero es preferible que consultes a tu médico antes de iniciar el ciclo de entrenamiento.La visita dura por lo general unos pocos minutos. Se recomienda que las personas mayores de 40 años se sometan a un electrocardiograma o incluso a una prueba de esfuerzo.

Consejo: aprovecha la visita médica para obtener un certificado médico conforme estás capacitado para la práctica del running en competición. Este documento es imprescindible para participar en competiciones (hablaremos de ello más tarde).

 

Equípate

No sirve de nada comprar muchos accesorios,basta con equiparse de forma adecuada...¡Empezando por los pies!Tienes que entrenarte con unas zapatillas adecuadas para la práctica del running.Y también hacerte con prendas cómodas que respondan bien tanto en condiciones de frío como de calor.

Consejo: déjate guiar por los colaboradores de tu tienda Decathlon para elegir unas zapatillas adecuadas a tu tipo de entrenamiento.

 

Demuestra tu capacidad de organización

Te darás cuenta enseguida:hay que correr con regularidad para progresar y disfrutar día tras día.¡Pero, claro, no todos los días! Pero sí regularmente. Una vez por semana está bien. Dos, es aún mejor. Tres es perfecto.Sin tampoco ser demasiado estricto, comprueba semanalmente en tu agenda de cuánto tiempo libre dispones.

Consejo: entrena en zonas apartadas del tránsito, bien iluminadas (si corres de noche) y no muy lejos de casa o del trabajo.

 

No seas impaciente

El cuerpo debe acostumbrarse a la práctica regular del running.Los músculos y los tendones deben trabajar cada vez que corres. Ten cuidado de no forzar la máquina.Respeta los descansos y aumenta la cantidad de kilómetros de forma progresiva (no más de un 15% de una semana a otra).Y esto también puede aplicarse a la cantidad de sesiones semanales.

Consejo: Anota las características principales de tu entrenamiento en una hoja (en un archivo word, por ejemplo). De este modo tendrás el histórico de la cantidad de kilómetros recorridos, de la velocidad media (si llevas un reloj GPS) e incluso de las sensaciones tras el esfuerzo. Léelo cada semana para encontrar posibles estados de cansancio, de fatiga o también un dolor que aparezca constantemente y que pueda ser síntoma de una lesión.

 

Aprende a variar tu entrenamiento

Es del todo lógico y normal que al principio quieras mejorar la resistencia y la capacidad de correr durante más tiempo.Alterna secuencias de marcha y de trote desde las primeras semanas. Lo importante es la duración y, una vez más, ¡aprender a disfrutar corriendo!Cuando lo creas posible, integra aceleraciones en algunas de tus sesiones.Alternar 30/30 (30 segundos rápido, 30 segundo lento) es un buen método para iniciarse en el mundo del entrenamiento fraccionado.

Consejo: en un entrenamiento variado también se pueden integrar otras disciplinas de resistencia,como la natación y el ciclismo.También puedes realizar ejercicios de PFG (preparación física general), como por ejemplo ejercicios abdominales y de refuerzo muscular.

 

Márcate como objetivo participar este año en una carrera cronometrada (¡es imprescindible el certificado médico!). Está a tu alcance resistir 10 kilómetros a finales del primer semestre cuando ya eres capaz de correr al menos una hora a ritmo de resistencia.Los más "tímidos" pueden retrasar la fecha de su primera carrera y fijarse un objetivo en otoño.Pero, en cualquier caso, debes ser optimista:¡el día de tu primer dorsal está más cerca de lo que crees!

 

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