¡Una vuelta de las vacaciones en plena forma!


Hacer deporte de manera regular es una de las resoluciones más habituales del final de las vacaciones. Sin embargo, no siempre es fácil conseguirlo y combinar la práctica deportiva y la vida familiar y profesional. Aquí tienes unas claves con las que tendrás más posibilidades de mantenerte en forma después de las vacaciones...

 

¡La regularidad es el objetivo!

No te convertirás en un verdadero "corredor" en unos días o unas semanas. El running es sobre todo un deporte que requiere paciencia. Es necesario construir unas bases sólidas antes de plantearse la participación en una prueba en carretera – de los 10 km al maratón – o en un trail más o menos ambicioso.

La regularidad de las sesiones de entrenamiento es EL factor previo necesario para una progresión constante. De nada sirve, e incluso es peligroso, intentar correr 100 km por semana al principio. En cambio, es mucho más sensato aumentar progresivamente el número total de sesiones semanales. Tres salidas te permitirán mejorar rápidamente el nivel de resistencia, es decir la capacidad para mantener un esfuerzo moderado en periodos cada vez más largos.

 

Cuida tu integridad física

 

 

Humildad y confianza en uno mismo: las claves del éxito…

La humildad y la confianza en uno mismo son la mejor arma contra los posibles bajones o contra la incapacidad de seguir a corredores más fuertes. En el running no hay trampa posible. Cuando el recorrido sube, sube para todos; cuando hace frío, hace frío para todos. Ser humilde en cualquier situación es una norma básica de un deporte en el que la noción de competición es muy relativa. Pero conviene no agachar nunca la cabeza y mantener una confianza total en uno mismo. ¡Incluso, y sobre todo, en los momentos en los que nos asaltan las dudas y todo se cuestiona!

 

¿Por qué no te apuntas a una asociación o un club?

El running es un deporte individual que se practica cada vez más entre amigos. Las estructuras asociativas y los clubes reconocidos por la Federación española de atletismo (RFEA) – que permiten la obtención de una licencia – dirigen los entrenamientos y les dan una cierta coherencia en cuanto a la progresión de la intensidad del esfuerzo.

 

Estas son algunas de las ventajas de correr en grupo: 

- Permite evitar las malas excusas. Y es que cuando el termómetro baja o el nivel de cansancio sube, la tentación de pasar del entrenamiento previsto es muy alta. En cambio, es más difícil saltarse una cita entre amigos (¡un corredor nunca da plantón!) y siempre hay que respetar la sesión de un club (salvo causa de fuerza mayor).

- Crea un sano efecto de emulación. Tanto si se trata de un simple footing como de un entrenamiento más exigente de tipo fraccionado, la compañía de otros corredores desarrolla el espíritu competitivo o, al menos, la capacidad de realizar un esfuerzo de calidad.

- Permite hacer amigos. Es imposible correr cientos e incluso miles de kilómetros con otros corredores sin que se establezcan unos fuertes lazos de amistad con ellos. No importa si eres tímido o extrovertido, el running acaba borrando las diferencias y crea una verdadera armonía entre sus practicantes.

 

¡Qué te vaya bien la vuelta!

 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuar
IR ARRIBA