¿Ya no progresas en el running?

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Hace unos meses o unos años que has empezado a practicar running. Después de un periodo de progresión rápida, ahora compruebas que estás estancado. Ya no bates récords en cada carrera. ¿Crees que has llegado al límite de tus posibilidades? No estés tan seguro. Aquí tienes algunas pistas para volver a avanzar.

Todos los corredores se enfrentan en algún momento a un momento de estancamiento, e incluso de regresión. Es algo frustrante y puede hacer que abandones el running porque pienses que has alcanzado tus límites.

Cuando se pasa por un periodo de dudas como este, es absolutamente obligatorio hacer un análisis objetivo de las razones que te han llevado a esta situación.

 

No tienes un plan de entrenamiento

Si este es tu caso, la buena noticia es que tienes un margen de progresión muy importante.

 

¿Tu plan de entrenamiento está adaptado?

Es posible que tu volumen de entrenamiento (el número de salidas por semana, la intensidad de los entrenamientos) sea demasiado elevado respecto a lo que eres capaz de hacer, teniendo en cuenta las obligaciones familiares y profesionales. Es lo que se conoce como sobreentrenamiento y no afecta solo a los atletas de alto nivel. Sino todo lo contrario.

 

Corres demasiado

Si corres en competición, quizá acumules demasiadas carreras y demasiados kilómetros en un lapso de tiempo demasiado corto. Uno de los secretos de la progresión es la recuperación. Vale más un entrenamiento de menos que un entrenamiento de más.

 

No estás hecho para esta distancia

El objetivo que te has fijado no se corresponde, quizá, a tus aptitudes físicas. Algunas personas están hechas para correr distancias cortas y otras para correr distancias largas. Es así. El entrenamiento puede modificar esto en parte, pero piensa que Usain Bolt no corre maratones y Haile Ghebresselassie no compite en 100 m.

Las aptitudes mentales tienen una importancia creciente a medida que la distancia aumenta. En este aspecto tampoco somos todos iguales.

 

Las lesiones te impiden progresar

¿Te lesionas a menudo? Las lesiones frecuentes pueden deberse a un entrenamiento incorrecto, un material inadaptado, un problema de alimentación o unos hábitos de vida no saludables. Una progresión duradera solo puede lograrse si las lesiones no son demasiado frecuentes.

 

Una vez hecho el balance, llega el momento de encontrar los medios para volver a lanzarse. Para ello, aquí tienes algunas pistas:

 

Fijarte un objetivo de carrera a corto o medio plazo

Es una manera excelente de recuperar la motivación y de obligarse inconscientemente a ponerse de nuevo manos a la obra. Si además, alcanzas el objetivo fijado, sin duda recuperarás la motivación y la progresión.

 

Correr en grupo

Un club, una asociación, amigos o compañeros de trabajo, etc. Si buscas un poco, seguro que encuentras compañeros de ruta. Esto te obligará algunos días a hacer el «sacrificio» de ir a correr. Pero, qué satisfacción cuando vuelvas a casa después de haber hecho una salida que sin duda hubieras aplazado en caso de correr solo.

 

Seguir un plan de entrenamiento

Es un elemento determinante para construir una progresión duradera y tener más ganas de correr (y sentirte culpable de no hacer la salida prevista).

 

La progresión no se basa solo en el cronómetro

Por último, hay que decirse a uno mismo que el margen de progresión, aunque no es infinito, puede venir con otros aspectos que no sean la pura velocidad. Por ejemplo, la buena gestión del esfuerzo, una mejor estrategia o una buena gestión de las últimas semanas de entrenamiento.

 

Espero que con esto tengas unas buenas pistas para retomar la progresión. Aunque a veces es necesario dejar el cronómetro a un lado. Lo importante es que disfrutes, estés bien y te sientas realizado practicando tu disciplina deportiva.
 

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